Psicólogos en Atención Primaria en Asturias

Arbesú: «El 80% de los casos de Salud Mental se podrían resolver en Atención Primaria»

José Ángel Arbesú, responsable de la Unidad de Coordinación del Programa Marco de Salud Mental. / PABLO LORENZANA
 
Sanidad incorporará este año dos nuevos psicólogos clínicos dentro de un plan pionero que evita la derivación de pacientes con ansiedad o depresión
Menos de dos años lleva funcionando en Asturias un programa pionero en España para atender los trastornos mentales prevalentes -casos de ansiedad, depresión, duelos, alteraciones emocionales- en los propios centros de salud, donde los pacientes son atendidos por psicólogos clínicos. Los primeros especialistas con este perfil empezaron a trabajar en marzo de 2017 en Gijón, en el centro de salud de Montevil. En mayo, fue el ovetense de la Ería el que se sumó a un proyecto al que poco después se incorporaron los de Laviada (también en Gijón) y Lugones. Este año, Sanidad contratará dos psicólogos clínicos más que empezarán a trabajar en Avilés, en los centros de salud de Sabugo y Llano Ponte.
El objetivo es evitar derivaciones a la red de salud mental de esos trastornos prevalentes, acercar la atención psicológica al paciente -que es visto «en cuatro días o menos»- y resolver su problema «en cinco o seis sesiones clínicas», porque para esos casos ya citados «no se precisa más», asegura José Ángel Arbesú, responsable de la Unidad de Coordinación del Programa Marco de Salud Mental. «El 80% de todo lo que se ve en Salud Mental se puede resolver en Atención Primaria», afirma. Asumiendo en este nivel asistencial los casos leves o moderados, se consigue por otra parte dedicar más tiempo y recursos al trastorno mental grave, «que afortunadamente solo representa el 6,48% de la población» en Asturias.
Hay experiencias clínicas previas -recogidas en el informe Psicología en Atención Primaria que fue presentado al Ministerio de Sanidad- que hablan de que la atención individualizada por un psicólogo clínico es cuatro veces más efectiva que el tratamiento farmacológico a la hora de reducir los síntomas de una depresión y tres veces más eficaz en los casos de trastornos de ansiedad. Contribuye, además, a recuperar en torno a un 70% de los pacientes y a reducir el consumo de psicofármacos.
Además de formar al personal de centros de salud para aumentar su capacidad de resolución y de las consultas individuales, los psicólogos clínicos adscritos a Atención Primaria en Asturias también están empezando a dirigir terapias de grupo. En función de cada área sanitaria, las hay por ejemplo para contener el consumo de benzodiacepinas -ansiolíticos e hipnóticos, fármacos en los que Asturias se sitúa a la cabeza de España-, para dejar de fumar, para reducir el estrés laboral, para afrontar el dolor físico o, incluso, con madres recientes, para favorecer el vínculo con el bebé y detectar de forma precoz casos de depresión postparto.
Veinte, el número óptimo
El campo de acción es amplio y, tal y como reconoció el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, cuando acudió el pasado mes a la Junta General para detallar los presupuestos de su departamento, «queda mucho por hacer». En lo que a personal se refiere, los seis psicólogos clínicos con los que, con las dos próximas incorporaciones en el área sanitaria III, se contará en 2019 quedan lejos de los 20 que, estima Arbesú, deberían estar adscritos a los centros de salud asturianos. «Soy de la idea de que tenía que haber mínimo un psicólogo clínico por cada 50.000 habitantes, pero lo óptimo sería uno por cada 25.000». Madrid y Cataluña son las otras comunidades que, tras Asturias, están empezando a contratar a este tipo de profesionales para atender a pacientes en la red de Atención Primaria.
Los que trabajan en los centros de salud de Oviedo y Gijón atendieron, entre marzo y noviembre de 2017 -únicos datos públicos de los que se dispone hasta ahora- a un total de 370 personas. En la capital, el 72,2% de los 115 atendidos eran mujeres. Esa mayor presencia femenina en las consultas se repitió en Gijón, donde ellas supusieron el 68,6% de los 255 pacientes vistos. En cuanto a la edad, la media tanto en Oviedo como en Gijón ronda los 44 años, con pacientes entre los 5 y los 91 años. Y en cuanto al motivo de la consulta, mientras en Oviedo el diagnóstico más frecuente fue el de 'episodio depresivo moderado' (un 10,4% de los casos), en Gijón fue el 'trastorno adaptativo' (un 26% de los casos). En ambos casos, la espera media para que una persona sea vista en consulta se sitúa por debajo de los cinco días. El 65,4% de los pacientes de Gijón quedaron bastante o muy satisfechos con la atención recibida. En Oviedo, el 81%.

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ene 3, 2020 Categoría: Noticias de Interés Enviado por: coppa